Son realmente pocos los que pueden decir que viven de la enfermedad de la fotografía aeronáutica. El resto nos conformamos con disfrutar, ver nuestras fotos por ahí desperdigadas en algunos lugares y enmarcadas para la gente que les gusta. Pero a veces salta la sorpresa, con una de nuestras fotos que aparece en una web, red social, o medio de comunicación que ni siquiera alguien se molestó en preguntarnos. ¿Y entonces?

Podéis leer el resto en el nº 527 de Avion Revue